Senado denuncian que la falta de traductores cuesta vidas en hospitales.

El Senado de la República se convirtió en un campo de batalla por la dignidad lingüística. La senadora Edith López Hernández, presidenta de la Comisión de Pueblos Indígenas, lanzó una advertencia letal: cuando una persona no puede comunicarse en su idioma en un hospital o un juzgado, se le está sentenciando a la muerte civil o física. Al inaugurar el foro sobre identidad y lengua, la legisladora sentenció que en México existen 365 formas de decir "hola", pero ninguna sirve si el Estado sigue ignorando que las lenguas maternas son idiomas oficiales y no simples dialectos.

La ofensiva legislativa, respaldada por Susana Harp y Beatriz Mojica, puso el dedo en la llaga sobre la crisis de comunicación en el sector público. Mojica Morga fue contundente al señalar que la diferencia entre la vida y la muerte en una sala de urgencias suele ser un traductor que no existe. Por ello, lanzaron un exhorto urgente a gobernadores y alcaldes de todo el país para que dejen de ver las lenguas indígenas como piezas de museo y las integren de inmediato en la atención ciudadana, garantizando que ningún mexicano sea discriminado por hablar la lengua de sus ancestros.

El compromiso asumido en esta jornada no es solo simbólico; las comisiones de Cultura y Ciencia se sumaron a la exigencia de políticas públicas que inyecten recursos para la formación de intérpretes y el seguimiento institucional. "La lengua es la puerta de entrada a la justicia", afirmaron las senadoras, dejando claro que no descansarán hasta que el multilingüismo sea una realidad jurídica y ética que proteja a los "universos vivos" que representan los pueblos originarios ante la amenaza de la desaparición.