Derrame ocular: una condición benigna que puede revelar problemas de hipertensión.
Por Redacción · 3 de julio, 2026
El jefe de la División de Oftalmología del Hospital General Dr. Manuel Gea González, Rodrigo Alexis del Valle Díaz de León, señaló que la hemorragia subconjuntival, conocida popularmente como "derrame ocular", es una condición benigna que generalmente desaparece por sí sola sin necesidad de tratamiento médico.
Esta afección consiste en la acumulación de sangre debajo de la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la superficie del ojo, provocada por la ruptura de pequeños vasos sanguíneos superficiales. El especialista detalló que se presenta como una mancha roja delimitada en la esclerótica que no provoca dolor ni alteraciones en la capacidad visual.
Sin embargo, su aparición puede ser un indicador para identificar factores de riesgo sistémicos como la diabetes o la hipertensión arterial no controlada, padecimientos que aumentan la fragilidad capilar. Otras causas comunes incluyen el tallado frecuente de los ojos, la resequedad, esfuerzos físicos, pequeños traumatismos o el uso de medicamentos anticoagulantes.
Aunque afecta a una de cada 100 personas y es más frecuente en mayores de 60 años por el envejecimiento vascular, el uso prolongado de dispositivos electrónicos también influye de manera indirecta, ya que incrementa la resequedad y el cansancio ocular que propician estas hemorragias.
Para prevenirlo, las autoridades sanitarias recomiendan aplicar la regla 20-20-20, que consiste en apartar la mirada de las pantallas cada 20 minutos para enfocar un objeto a seis metros de distancia durante 20 segundos. Asimismo, aconsejan parpadear frecuentemente, mantener un descanso nocturno de seis a ocho horas, usar lentes con protección ultravioleta y evitar la automedicación con gotas oftálmicas que puedan enmascarar otros problemas de salud.