Muerte de Alí Jamenei sacude a Irán; Teherán acusa declaración abierta de guerra.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la ofensiva militar contra Irán fue planeada para desarrollarse en aproximadamente cuatro semanas. En declaraciones al Daily Mail, afirmó que el cálculo formó parte de la estrategia inicial y sostuvo que las operaciones avanzan “adelantadas a lo previsto”, pese a la magnitud territorial iraní.

El mandatario calificó la campaña como “una de las ofensivas militares más complejas y abrumadoras que el mundo haya visto jamás” y advirtió que los combates continuarán hasta cumplir todos los objetivos fijados por el Pentágono, aunque no detalló cuáles son esos blancos estratégicos.

Según Trump, hasta el segundo día de operaciones han muerto 48 líderes iraníes, entre mandos políticos y militares de alto nivel. Entre ellos figura el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, cuya muerte marcaría un punto de quiebre en la estructura de poder en Teherán. El Ejército israelí aseguró que la operación fue ejecutada con inteligencia precisa en el corazón de la capital iraní.

En medio de la escalada, Trump reveló que líderes iraníes habrían mostrado interés en negociar. En entrevista con The Atlantic afirmó que aceptó dialogar, aunque reconoció que algunos de sus interlocutores ya no están vivos tras los primeros bombardeos. Más tarde, en conversación con The New York Times, describió como “escenario perfecto” para Irán una transición similar a la de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.

El Pentágono confirmó la muerte de tres militares estadounidenses y cinco heridos graves en los primeros días de la ofensiva. Trump anticipó que podrían registrarse más bajas conforme avance la campaña, aunque insistió en que el resultado será “un gran golpe para el mundo”.

En el frente naval, el presidente afirmó que fuerzas estadounidenses comenzaron a hundir la Armada iraní y que nueve buques de guerra ya fueron destruidos. Desde su red Truth Social advirtió: “Vamos por el resto. ¡Pronto también estarán en el fondo del mar!”. La Guardia Revolucionaria iraní, por su parte, aseguró haber alcanzado al portaaviones USS Abraham Lincoln, versión que fue desmentida por el Comando Central de Estados Unidos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció que la ofensiva aumentará significativamente en los próximos días. Desde la azotea de la Kiriá, en Tel Aviv, informó que instruyó a su gabinete de seguridad para intensificar los ataques contra objetivos estratégicos en Teherán.

En respuesta, el presidente iraní Masud Pezeshkian calificó la muerte de Jamenei como una “declaración abierta de guerra contra los musulmanes” y advirtió que legitima represalias contra Israel y Estados Unidos. Irán anunció la conformación de un triunvirato para conducir la transición política y garantizar la continuidad institucional en plena escalada bélica.

Mientras tanto, Estados Unidos y países aliados del Golfo condenaron ataques con misiles y drones lanzados por Irán contra naciones vecinas, en un conflicto que amenaza con extenderse por toda la región.

Nota referencia: La Razón.