Le confió sus ahorros y su tía se los gastó.
La justicia finalmente alcanzó a quien, aprovechándose del vínculo sagrado de la familia, decidió convertir la confianza en una oportunidad para el robo. En un juicio oral que desnudó una traición de años, la Unidad Especializada en Investigación de Delitos Patrimoniales de la Fiscalía Zona Sur logró una sentencia condenatoria de seis años de prisión contra Nora Patricia A. A., hallada culpable del delito de abuso de confianza en la ciudad de Parral. La hoy sentenciada demostró que para la ambición no hay parentesco, dejando a su propia sobrina en la ruina tras un despojo que tardó años en ser castigado con todo el rigor de la ley.
La trama de este abuso comenzó en julio de 2009, cuando la víctima, confiando plenamente en su tía, le entregó la cantidad de 300 mil pesos para que los resguardara en su cuenta bancaria mientras ella lograba abrir una propia. Sin embargo, la seguridad que Nora Patricia prometió resultó ser una trampa; cuando llegó el momento de devolver el efectivo, la hoy prisionera confesó con descaro que el dinero ya no existía, pues se lo había gastado íntegramente en provecho personal. Este acto de deslealtad no solo fracturó el lazo familiar, sino que inició un largo proceso judicial que hoy culmina con una celda como destino final para la infractora.
El Tribunal de Juicio Oral fue contundente al dictar el fallo, imponiendo además de la pena privativa de la libertad, una condena económica que busca resarcir el daño causado. Nora Patricia A. A. ha sido obligada a pagar la cantidad de 290 mil pesos como reparación del daño a su sobrina, sumado a una multa de 38 mil 652 pesos. Con esta resolución, la Fiscalía General del Estado reafirma que los delitos que atentan contra el patrimonio y la estabilidad económica de las familias chihuahuenses no quedarán impunes, sin importar si el delincuente duerme bajo el mismo techo que la víctima.
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