La FGR acorrala a Samuel García por lavado de dinero y desvío de recursos.

El gobernador de Nuevo León, Samuel García, se encuentra bajo el fuego cruzado de la justicia federal tras revelarse una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) que lo señala por encabezar una sofisticada red de lavado de dinero. Según las pesquisas encabezadas por Ernestina Godoy, el mandatario de Movimiento Ciudadano habría diseñado un esquema financiero tipo "matryoshka" para ocultar el rastro de más de mil millones de pesos desviados del erario estatal. Esta estructura, compuesta por múltiples capas de subcontrataciones y licitaciones simuladas, tenía como objetivo final beneficiar a Firma Jurídica y Fiscal S.C., el despacho de abogados propiedad del propio gobernador y su familia, transformando los recursos públicos en ganancias privadas mediante operaciones presuntamente ilícitas.

Expertos como Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, advierten que el uso de estas sociedades en cascada es una señal clara de operaciones simuladas, ya que la ley prohíbe que una empresa subcontrate la totalidad de sus obligaciones para encubrir al beneficiario final. La investigación apunta a que diferentes áreas del gobierno estatal entregaron proyectos y contratos que terminaron nutriendo las cuentas del despacho familiar, utilizando el poder público para captar recursos del erario en beneficio propio. Sin embargo, la gravedad del ilícito se ve empañada por el contexto en el que surge la acusación, ya que coincide con el inicio del proceso electoral de 2027 en la entidad, lo que ha levantado fuertes sospechas sobre un posible uso político de la justicia para golpear a precandidatos.

A pesar de que las acciones anticorrupción son calificadas como urgentes y necesarias, la legitimidad de la FGR está puesta en duda debido al timing electoral, lo que enreda la discusión pública entre la legalidad y la persecución política. La Fiscalía tendrá ahora la titánica tarea de probar ante un juez la existencia de este esquema de desvío millonario y, al mismo tiempo, convencer a la ciudadanía de que el caso no tiene un sesgo electoral. Mientras tanto, el escándalo de las "matryoshkas" financieras de Samuel García se suma a una serie de acusaciones cruzadas que mantienen a Nuevo León en medio de un torbellino de sospechas de corrupción y revanchismo político desde los más altos niveles del gobierno.

Nota referencia: EL Financiero.