"Hay otros caminos" queda la puerta abierta para la presentación de proyectos que no requieran una mayoría calificada.

La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, adelantó que el movimiento de la Cuarta Transformación buscará rutas alternas para concretar la reforma electoral.

Tras el rechazo del dictamen constitucional en la Cámara de Diputados, la legisladora señaló que el uso de un "Plan B" es un recurso legítimo que permanece bajo análisis.

En un clima de tensa calma tras el revés sufrido en la cámara baja, la presidenta de la Cámara de Senadores, Laura Itzel Castillo Juárez, fijó una postura clara sobre el futuro de la democracia en el país al asegurar que el proyecto impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aún tiene cauce legal.

La senadora minimizó el impacto del voto en contra de sus aliados y bloques opositores, rechazando calificar los resultados como una traición y apelando al respeto por la pluralidad de opiniones dentro del PT y el PVEM, aunque subrayó que la esencia de la iniciativa responde a un clamor popular por reducir los costos de la política.

Castillo Juárez fue enfática al señalar que, si bien la reforma constitucional no alcanzó los votos necesarios por su naturaleza jurídica, el debate se realizó con altura de miras y dejó la puerta abierta para la presentación de proyectos que no requieran una mayoría calificada, confirmando que el "Plan B" es una posibilidad real que se revisará minuciosamente en los próximos días. 

Durante el encuentro con los medios, la legisladora también aprovechó para deslindar a la Cámara Alta del polémico viaje a París realizado por el senador con licencia Miguel Ángel Yunes Márquez, aclarando que el veracruzano acudió a título personal y cubrió sus propios gastos, evitando así que el escándalo personal empañara la estrategia legislativa que el oficialismo prepara para rescatar los puntos clave de la reforma electoral antes de que concluya el periodo.