Grupo Elektra sale del mercado mexicano en medio de litigios millonarios

Grupo Elektra, la cadena minorista controlada por el empresario Ricardo Salinas Pliego, fue oficialmente suspendida del mercado bursátil mexicano, aunque su matriz, Grupo Salinas, se apresuró a desmentir que esta decisión esté relacionada con las cuantiosas batallas legales y deudas fiscales que enfrenta la compañía.

El pasado martes, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) informó la suspensión de la cotización de las acciones de Elektra. Esta acción se concretó luego de que, desde diciembre, la empresa había comunicado su intención de retirarse del mercado para "reorganizar y fortalecer a la compañía".

En respuesta a las especulaciones de la prensa, Grupo Salinas emitió un comunicado asegurando que la suspensión del 26 de julio de 2024 fue solicitada por la propia empresa a la BMV debido a un presunto fraude de acciones que podría haber provocado movimientos inusuales en el precio de sus títulos.

A pesar de las declaraciones de Grupo Salinas, la suspensión ocurre en un contexto financiero sumamente delicado para el conglomerado:

  1. El Fisco Mexicano (SAT): El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reclama a Grupo Salinas un adeudo que asciende a 74 mil millones de pesos, derivado de créditos fiscales que se encuentran en litigio desde hace 17 años.
  2. Acreedores en EE. UU.: En Estados Unidos, un grupo de acreedores liderado por The Bank of New York Mellon reclama a Tv Azteca (también parte de Grupo Salinas) un adeudo que, según fondos de inversión, ya alcanza los 580 millones de dólares en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

La BMV argumentó que la suspensión se debe a que la empresa "no está en posibilidades de alcanzar el porcentaje mínimo de su capital social distribuido entre el público inversionista" debido al proceso de cancelación.

Grupo Salinas, por su parte, insistió en que la reducción de acciones disponibles para el público es una parte "natural" de su proceso de desliste y se comprometió a seguir colocando deuda en el mercado de valores, manteniendo sus obligaciones de información y transparencia.

 Nota referencia: La Jornada.