Diez alcaldes se unen a la Red de Ciudades Amigas de la Niñez.

 

En un movimiento estratégico para erradicar la violencia que azota a los hogares chihuahuenses, el alcalde de la capital, Marco Bonilla, tomó protesta a diez presidentes municipales de la región noroeste como nuevos integrantes de la Red Mexicana de Ciudades Amigas de la Niñez. En su calidad de presidente nacional de esta organización, Bonilla encabezó una asamblea regional donde quedó claro que la protección de los menores ya no es una opción, sino una obligación institucional urgente. Los municipios de Bachíniva, Cusihuiriachi, Gómez Farías, Gran Morelos, Guerrero, Nonoava, Riva Palacio, San Francisco de Borja, Santa Isabel y Satevó se sumaron a esta ofensiva para garantizar el desarrollo integral de las nuevas generaciones.

El mensaje del edil capitalino fue crudo y directo al exponer las cifras que manchan el tejido social del país: más de 36 millones de niñas, niños y adolescentes en México sobreviven entre la violencia familiar, el rezago educativo y las crecientes amenazas del ciberacoso y la desaparición. Marco Bonilla fue enfático al revelar que más del 60 por ciento de las llamadas de emergencia al 9-1-1 están vinculadas directamente con agresiones en el entorno doméstico, una cifra alarmante que exige una respuesta coordinada entre municipios, familias e instituciones para frenar esta crisis de raíz.

Bajo la hospitalidad del alcalde de Cuauhtémoc, Humberto Pérez, la asamblea se convirtió en un frente común que ignora ideologías partidistas para centrarse en una causa humana. La estrategia no se limita a la vigilancia, sino a la recuperación de espacios públicos, el impulso al deporte y la creación de entornos seguros que permitan a la niñez crecer lejos del miedo. Con esta alianza, el bloque del noroeste de Chihuahua se compromete a colocar a los menores en el epicentro de cada decisión política, asegurando que el presente de la infancia sea cuidado con mano firme y visión de futuro.

 

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