De la cancha a la denuncia: Doc Rivers alza la voz contra abusos del poder en EE.UU.
No es habitual que figuras del deporte profesional adopten posturas críticas frente al poder político, ya que hacerlo puede poner en riesgo sus carreras. Sin embargo, Doc Rivers, entrenador en jefe de los Milwaukee Bucks, ha decidido no guardar silencio ante lo que considera una etapa oscura para los derechos civiles en Estados Unidos.
El técnico afroestadunidense ha relatado en diversas ocasiones los episodios de racismo que ha vivido, experiencias que lo llevaron a cuestionarse el sentido de pertenencia a un país que, afirma, no protege ni respeta a todos por igual. Su activismo se fortaleció tras casos emblemáticos de violencia policial, como el de Jacob Blake, quien quedó parapléjico tras recibir siete disparos, y George Floyd, cuya muerte a manos de policías provocó protestas a nivel mundial.
Rivers también ha dirigido fuertes señalamientos contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al que acusa de operar con prácticas abusivas y discriminatorias, especialmente contra comunidades no blancas y personas de origen latinoamericano. Durante una conferencia previa a un partido contra los Celtics de Boston, calificó como “un asesinato brutal” la muerte de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good, atribuida a un agente del ICE.
El entrenador apeló a la conciencia de los agentes, recordando que su propio padre fue policía en Illinois, y aseguró que cualquier oficial con principios debería sentirse indignado ante lo que ocurre en las calles de varias ciudades del país.
Rivers fue tajante al afirmar que la capacitación de ICE es deficiente y que la propia institución ha reconocido operar bajo criterios raciales, basándose en el color de piel o la forma de hablar inglés para realizar detenciones. Señaló que este tipo de operativos no se observan en comunidades blancas, como las de origen ucraniano, donde no se reportan redadas.
Aunque reconoció que todos desean un país más seguro, expresó su convicción de que las acciones actuales del ICE no garantizan esa seguridad y recordó otros casos mortales en Minnesota que, aseguró, evidencian el alto costo humano de estas políticas.
Fuente: La jornada
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