Caen 68 generadores de violencia y revientan campamentos en Chihuahua.

 En una ofensiva implacable que ha hecho temblar a las estructuras criminales en todo el estado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSPE) asestó un golpe demoledor al capturar a 68 generadores de violencia. Durante una serie de operativos relámpago, las fuerzas estatales no solo pusieron tras las rejas a peligrosos sicarios y delincuentes, sino que lograron el decomiso de un arsenal que incluye artefactos explosivos y casi 10 mil cartuchos útiles. La capacidad de ataque de los grupos delictivos quedó mutilada tras la localización y destrucción de dos campamentos operativos, mientras que el retiro de miles de dosis de droga y la recuperación de vehículos robados marcan una de las jornadas más negras para el crimen organizado en la entidad, con pérdidas económicas que superan el medio millón de pesos.

La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Chihuahua ejecutó un operativo de alto impacto que resultó en la detención de 68 individuos vinculados a células delictivas y delitos de alto impacto. Entre lo asegurado destacan 40 armas de fuego, 20 explosivos, más de 9,500 municiones y cuantiosas dosis de estupefacientes. Además de las capturas, la destrucción de centros logísticos y el aseguramiento de vehículos blindados y robados representan una afectación estratégica para las bandas criminales, reafirmando el compromiso de la autoridad de no dar tregua a la impunidad en la entidad.

De los detenidos, once sujetos de alta peligrosidad fueron consignados ante la justicia federal por portación de armamento de guerra y narcotráfico, mientras que otros 53 enfrentan cargos por narcomenudeo, violencia familiar y órdenes de aprehensión vigentes. La artillería incautada incluye 226 cargadores y un poder de fuego que pretendía ser utilizado contra la ciudadanía. En el terreno del combate a las finanzas delictivas, la SSPE retiró del mercado negro cerca de 3 mil dosis de cristal, cocaína y más de 20 kilos de marihuana, además de confiscar dinero en efectivo. Con la destrucción de sus refugios y la incautación de su transporte, la infraestructura criminal ha sufrido un revés financiero superior a los 527 mil pesos, dejando claro que el estado no cederá un solo milímetro en la recuperación de la paz.