¡Cacería en la Sierra! Caen cuatro "peces gordos" con Barretts .50 y un millón en efectivo.

En una ofensiva de alta precisión que ha hecho vibrar las zonas más recónditas de la Sierra Tarahumara y la frontera, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) asestó un golpe demoledor al crimen organizado. En una semana de cacería extrema, el grupo de élite SWAT logró la captura de cuatro objetivos prioritarios en Guachochi, identificados como Jorge Luis F. C., Marcos A. M., Saúl Iván A. y Jesús Abraham C. S., quienes tenían en su poder un arsenal digno de un ejército. Con fusiles Barrett .50 capaces de derribar aeronaves, ametralladoras, drones de alta gama y más de un millón de pesos en efectivo, estos líderes criminales fueron neutralizados en un despliegue que asfixia las operaciones delictivas en el corazón de la sierra y se extiende hasta la frontera en Ojinaga, donde otros 13 delincuentes terminaron tras las rejas.

La SSPE, mediante la Fuerza Especial SWAT y Despliegue Policial, ejecutó una serie de operativos entre el 7 y 14 de febrero en Guachochi y Ojinaga, logrando la captura de 17 personas en total, incluyendo a cuatro cabecillas criminales. El saldo de la incursión incluye el decomiso de 25 armas largas de alto poder, lanzagranadas, granadas de fragmentación, 21 vehículos —varios blindados—, tecnología de vigilancia aérea y más de 1.1 millones de pesos. Estas acciones interrumpen la logística y el flujo de violencia en la Sierra y la franja fronteriza, reafirmando el control operativo del Estado sobre grupos generadores de violencia.

El despliegue en la sierra se concentró en comunidades como Norogachi y Santa Anita, donde los agentes incautaron fusiles de asalto AK-47, AR-15 y SCAR, además de 8,300 cartuchos útiles. Simultáneamente, en Ojinaga, las autoridades frenaron en seco los intentos de desestabilización al detener a 13 sujetos con armas cortas, drogas y artefactos "poncha llantas". Los detenidos ya enfrentan cargos federales por violación a la Ley de Armas de Fuego y delitos contra la salud. Con la destrucción de su capacidad logística y el decomiso de su equipo táctico y financiero, la SSPE demuestra que mediante inteligencia y fuerza operativa no habrá tregua para quienes intenten vulnerar la paz de Chihuahua.