Brenda Ríos denuncia precios "impagables" y falta de transparencia en Santa Rita.

Lo que antes era el corazón de la convivencia familiar en Chihuahua, hoy parece haberse convertido en un privilegio exclusivo para quienes tienen la cartera llena. La Feria de Santa Rita, evento que históricamente ha unido a las familias chihuahuenses, está bajo la lupa tras una serie de reclamos por sus altos costos en juegos, comida y entradas. La diputada Brenda Ríos alzó la voz en el Congreso del Estado para cuestionar por qué una festividad que recibe dinero de los impuestos de la gente termina siendo excluyente, mientras se desplaza a los empresarios locales para favorecer monopolios que disparan los precios.

La legisladora presentó un exhorto urgente para exigir cuentas claras sobre los recursos públicos que el Gobierno del Estado y el Municipio destinan a la organización de la feria. Según Ríos, no solo se trata del golpe al bolsillo de los ciudadanos, sino de una preocupante falta de apertura en la asignación de espacios, donde los feriantes chihuahuenses han sido hechos a un lado, eliminando la competencia y permitiendo que las tarifas suban sin control. La propuesta de la diputada es clara: transparencia total en el manejo del dinero público y la garantía de que al menos el 50 por ciento de las atracciones sean operadas por empresarios locales para reactivar la economía de Chihuahua y bajar los costos para los asistentes.

Sin embargo, la iniciativa se topó con la "congeladora" legislativa, ya que fue turnada a comisiones, una práctica que la diputada calificó como una estrategia para enterrar temas incómodos. Brenda Ríos comparó esta situación con la crisis del relleno sanitario, la cual también fue enviada a comisión y sigue estancada a pesar de los riesgos ambientales. La legisladora advirtió que, mientras los temas se archivan para evitar dar explicaciones, son las familias chihuahuenses quienes siguen pagando el precio de una feria que ha dejado de ser una tradición popular para convertirse en un evento de lujo.