Trump minimiza relevancia del T-MEC y resalta reindustrialización de EU.

 

El presidente Donald Trump afirmó desde una planta de Ford en Michigan y durante su intervención ante el Detroit Economic Club que el T-MEC no ocupa un lugar central en su agenda. “Ni siquiera pienso en el T-MEC. Quiero que a Canadá y México les vaya bien, pero no necesitamos sus productos. No necesitamos autos hechos en Canadá ni en México. Queremos fabricarlos aquí”, señaló.

Trump ejemplificó su planteamiento con General Motors, empresa que, según él, trasladará la producción de modelos como el Chevy Blazer y el Equinox desde México a Estados Unidos. La medida forma parte de su estrategia de reindustrialización y de recuperación de empleos en su país.

Expertos en comercio exterior consideran que los comentarios del mandatario forman parte de una estrategia de presión política. Jorge Molina, consultor en políticas públicas, señaló que la industria automotriz es clave en el T-MEC y que las declaraciones elevan el costo político de cualquier negociación. Adrián González, presidente de Global Alliance Solutions, coincidió en que el mensaje de Trump busca crear una base favorable para los negociadores estadounidenses y reforzar su narrativa nacionalista en comercio exterior.

A pesar de su retórica, se recuerda que la administración estadounidense ha favorecido al T-MEC en momentos clave, como en la implementación de excepciones arancelarias bajo la Sección 232, que han beneficiado a la industria automotriz. Especialistas consideran que, aunque la negociación será compleja, el tratado mantiene posiciones sólidas y la presión de las grandes armadoras estadounidense puede garantizar su continuidad.

Nota referencia: El Financiero.