¿Recesión a la vista? Expertos advierten crecimiento limitado y riesgos externos para México.

La economía mexicana ha iniciado el 2026 con el pie izquierdo, registrando un preocupante retroceso que enciende las alarmas entre especialistas y mercados. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) sufrió una caída del 0.9% en enero, marcando su peor desempeño mensual desde finales de 2024. Este bache económico responde principalmente a una parálisis en los sectores clave que motorizan al país, dejando un panorama de vulnerabilidad frente a un año que se anticipaba de consolidación.

El desplome fue generalizado, pero el sector industrial fue el que más resintió el impacto. La minería, la construcción y las manufacturas cayeron un 1.1% cada una, evidenciando que el motor de la producción interna está perdiendo tracción. Por su parte, el sector agropecuario registró un desplome aún más profundo de 3.7%, afectado por condiciones climáticas y choques de oferta. Aunque los servicios y el comercio han intentado sostener la actividad, su resiliencia resulta insuficiente para compensar la debilidad de una industria manufacturera que se ve frenada por la baja demanda global y la incertidumbre interna.

Expertos de instituciones como Banco Base y Valmex advierten que, de no observarse un crecimiento extraordinario en marzo, el PIB del primer trimestre podría entrar en terreno de contracción. Los riesgos no son menores: desde el deterioro de la confianza empresarial por las recientes reformas judiciales y la violencia en diversas entidades, hasta factores externos como el conflicto en Irán, que amenaza con disparar los precios de energéticos y fertilizantes. Mientras la Secretaría de Hacienda mantiene una proyección optimista de hasta el 3%, el mercado es mucho más cauteloso, ajustando sus expectativas de crecimiento a un modesto 1.2% para todo el 2026.

 Nota referencia: El Economista.