Lenia Batres defiende aplicar impuestos a herencias y cuentas de Afore para combatir la desigualdad.
Por Redacción · 8 de julio, 2026
La ministra Lenia Batres Guadarrama defendió su postura a favor de eliminar la exención fiscal en las herencias, legados y los recursos que una persona fallecida deja en su cuenta de Afore para sus beneficiarios. Esta declaración ocurre luego de convertirse en la única integrante del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en votar a favor de dicho proyecto.
Durante su argumentación, la ministra señaló que la mayoría de los países aplican gravámenes a las sucesiones, justificando que esta medida representa una herramienta indispensable para combatir la concentración de la riqueza y la desigualdad social.
La togada explicó que la determinación final para modificar estas exenciones no corresponde a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sino al Poder Legislativo. Por tal motivo, emitió su voto en contra de mantener el beneficio fiscal vigente sobre los recursos heredados.
Batres Guadarrama comparó las discrepancias dentro de la Ley del Impuesto sobre la Renta, detallando que la fracción XXII del artículo 93 exenta del impuesto a quienes reciben una herencia o legado, mientras que la fracción IV del mismo artículo exime del pago al retiro de la Afore únicamente cuando el monto no exceda 15 veces el salario mínimo general.
Según la ministra, el Pleno de la Corte decidió prescindir de esa diferencia en los montos al considerar que cualquier retiro debe ser equiparable a la herencia o legado, quedando exento del Impuesto sobre la Renta.
Para respaldar su postura, indicó que actualmente 24 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos cobran un impuesto a la herencia o legado, lo que equivale al 0.5% de los ingresos fiscales totales de esas naciones. De estos, 21 países lo cobran a los herederos por grado de parentesco y tres lo aplican sobre el valor de la propiedad de la persona fallecida.
Finalmente, argumentó que la medida busca atender de manera urgente la distribución de los recursos, señalando que el 50% de la población mundial posee actualmente menos del 2% de la riqueza del mundo, mientras que el 10% concentra más del 76%.